Interview and Profiling at Pan-American World

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El emprendedor chileno Juan José de la Torre es un ciudadano del mundo. En los albores de la década del 2000 fundó junto a sus socios la compañía I-Education Holdings, una de las pioneras en el uso de Internet en las escuelas.

"Uno de nuestros proyectos fue El Aula, que era como un Facebook de la época, que lo que hacía era relacionar y juntar en un portal a estudiantes de primero a cuarto medio. Ese fue el primer portal educativo de Chile", recuerda sentado en una de las oficinas de IBM en Santiago.

Desde el año pasado, De la Torre es líder de Transformación Digital de la multinacional estadounidense para los mercados de Medio Oriente, África y Turquía, un trabajo que lleva a cabo desde Dubái.

Pero antes de llegar al emirato, este ingeniero industrial de la UAI tuvo un largo y exitoso camino por empresas como el grupo nórdico TeliaSonera, la francesa Orange y la africana Etisalat. Eso, sin contar sus emprendimientos propios, que incluyen la agencia especializada en márquetin de guerrilla española SCM-medialab.

En todos esos lugares, la innovación fue su principal arma. De hecho, cuando trabajó para Orange cuenta que fue uno de los ideólogos del modelo de la firma para relacionarse con emprendedores y atraer startups.

Tras pasar un tiempo en Singapur trabajando en la farmacéutica Lilly, llegó a Dubái en 2008, época en la que trabajaba para la consultora Booz and Company (hoy parte de PwC).

Desde ese emirato se ha dedicado a fundar, invertir y asesoras startups, así como también a grandes compañías y gobiernos en el mundo árabe. Es así como cuenta que en Arabia Saudita creó la primera aceleradora de startups mixta, mientras que en Dubái instauró la primera aceleradora. "Era una incubadora 360. Lo que hice fue traer un montón de empresas y partners y, con mi experiencia de haber sido fundador, advisor e inversor, cubrir todas las necesidades de un emprendedor. Traje empresas de consultoría estratégica, contables, de talentos... junté un pool completo", recuerda.

EMPRENDER EN DUBÁI

Sobre el mercado en Medio Oriente, cuenta que tiene ciertas particularidades que lo hacen único, para bien y para mal. En primer lugar, explica que en Dubái si un emprendedor fracasa y quiebra, por ley se va directo a la cárcel si es que no tiene el dinero suficiente para pagar todas sus deudas. "Entonces eso crea una situación en la que realmente estás apostando todo lo que tienes", enfatiza.

Asimismo, señala que en el emirato el costo de partir un emprendimiento es altísimo, debido al elevado estándar de vida y a que para crear una empresa es necesario pagar una licencia. "Si superas esos costos y empiezas a crecer, es espectacular, porque no hay impuestos: paga cero impuestos la startup y cero impuestos el emprendedor", asegura De la Torre.

Con ese panorama extremo, dice que ha estado trabajando con las autoridades del emirato en la implementación de nuevas normas proemprendimiento, a través de las que pretenden que Dubái se consolide como un hub interesante para las startups.